En el stand se mostraron obras de estos y otros artistas, desde comics hasta caricaturas y retratos o ilustraciones. También sirvió para que Cuna de Héroes se mostrara en una vistosa carpeta, al igual que una recopilación de la obra de Juan, solo o en colaboración con otros. Finalmente, un apartado que me gustó mucho fueron los fanzines, que se vendieron excepcionalmente bien, hasta el punto que el domingo se tuvo que reponer algo de stock. En la vorágine del evento, ¡yo me quedé sin mi número de Pamela! Pero no me preocupa porque veo que no se agotó, ya la voy a conseguir. Sobre todo por la excelente tapa que tiene, ya eso solo vale la pena.
Desde ya, el agradecimiento va para todos. Para la ADL, que nunca mezquinó nada, ni espacio para los stands, ni detalles como paneles, manteles, sillas, etc. Para los dibujantes y guionistas del stand, que a veces no se pudieron quedar mucho tiempo y que no llegué a conocer a fondo, pero que siempre aportaron su buena onda. Para el público, que preguntó, dio ideas, comentó nuestros trabajos y todo lo demás. En definitiva, todo esto confluyó en una hermosa buena onda, una gran afluencia de público (el sábado y el domingo hacia la noche, apenas se podía caminar por los pasillos). Yo estoy seguro que de todo esto no sólo saldremos con mucho más ánimo e ideas, sino que al juntar las dos, saldremos con más proyectos que nos permitan mejorar en lo artístico, lo comercial y todo lo demás.
¿Qué es esto de acá? Pues sí, un pequeño adelante de las cosas que vendrán.